lunes, 18 de noviembre de 2013

En racha...

En estas fechas no puedo salir al campo más que los fines de semana. Pero me están cundiendo, una de esas buenas rachas que hay que aprovechar. Tengo al bicherío de cara. Principalmente a los de pelo pero en los de pluma tampoco va mal la cosa. En este último mes por ejemplo he visto a tres gavilanes diferentes pillar presa, uno de ellos delante mis narices.

Creo que el inicio de la buena racha la marcó un topo, que no son nada faciles de ver. Lo tuve un rato a mis pies buscando alimento entre la hojarasca. Acabé tocándolo a ver si es que le pasaba algo, y salió escopetao...

A partir de entonces he tenido varios contactos con diferentes especies, especialmente con las nutrias. Una de las que más me gustó fue con una juguetona pareja. Nada más llegar al río y aún casi de noche, las oí. Gritaban en mi misma orilla y muy cerca, pero no aparecían y empecé a dudar si serían ellas. Acabaron por salir. Una pareja terriblemente juguetona y gritona que hicieron mis delicias. Al final una de ellas se acercó a la corriente y se dejó llevar. La otra se quedó donde yo estaba sin parar de gritar. Estiran la cabeza para sacar la garganta bien fuera de agua a la vez que chilla sin dejar de nadar.















Lo bueno es que he estando viendo nutrias este mes en tres lugares diferentes con bastantes contactos. El de las fotos es otro ejemplar que también lo he podido observar a placer. Aquí estaba alimentándose de cangrejos. Al estar en zona de corriente los llevaba a la piedra y ahí se los comía. Cuando los pilla en un remanso se los come sin salir del agua.














¡Cómo me gustan estos bichos!. No suelo sacarles fotos porque pocas veces hay buena luz, pero principalmente porque prefiero disfrutar el momento ya que muchas veces con el movimiento y ruido de sacar la foto la nutria te detecta y desaparece. Pero de vez en cuando inmortalizar el momento también es gratificante.

Aunque no me gusta mucho como quedan los vídeos pongo un par. Acabándose de comer un cangrejo (se trapiñó 3),  y después rascándose. La pena es que se vino derechita a donde yo estaba. Me llama la atención como nos detectan los animales con el olfato. Afortunademente para el resto de la fauna los humanos lo tenemos pésimo porque sería la leche detectarlos como ellos lo hacen y poder seguir sus rastros. Buuffff, de qué se libran!




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Otro de los momentos intensos me lo proporcionó un jabalí. Oía un ruido en la orilla de enfrente pero como eran las 5 de la tarde pensé en algún perro. Aluciné cuando ví salir al jabal. Se metió en el río y lo cruzó. Salió a 15 metros de donde yo estaba. La emoción era considerable porque además sabía que el jabalí buscaría refugio yendo hacia donde yo estaba. Pero estos bichos tienen un olfato impresionante y nada más salir del agua me notó y al moverse nos vimos frente a frente. Adrenalina a tope. El jabalí reculó y curiosamente deshizo el camino volviendo a cruzar el río.El subidón de tener a 15 m un jabalinaco es considerable, no ha sido la primera vez y espero no sea la última. De echo este año he tenido tres contactos con jabalí pero como éste ninguno.








En época de caza los jabalís son desplazados de sus lugares y a la tarde intentan regresar. Es entonces cuando más probable es verlos en sitios sorprendentes. A este pobre una valla le impedía subir al pinar y andaba intentando SALTARLA dándose unos golpes considerables.


1 comentario:

Juan Villar Sordo dijo...

Que guapas son las nutrias!! Muy buenas las fotos, aunque las veas no siempre hay las mejores condiciones para la fotografía.
un saludo!!